Comienzo las reseñas de los tomos de esta obra maestra que es Say Hello to Black Jack. Fantástico drama médico que nos explica las carencias de la sanidad japonesa. Una crítica constructiva hecha manga:
Eijiro Saito es un médico en prácticas en la Universidad Eiroku, prestigioso hospital donde cobra una miseria y trabaja muchas horas diarias. Actualmente, en su fase de prácticas, deberá pasar por los diversos departamentos, trabajando dos meses en cada uno para finalmente decidir en qué se especializará.
Es un poco duro a veces... Las cosas que nos quiere transmitir el autor con este manga son bastante tristes, encima tratándose de una realidad. La impotencia que deben sentir algunos, en serio. Cada página está bien aprovechada para enseñarnos y mostrarnos cómo funciona el sistema sanitario japonés. Se nota que el autor ha investigado mucho sobre el tema y ha estado bien asesorado ya que hay bastante lenguaje médico específico y los problemas de los pacientes están tratados como si fuera en la vida real.
Los fondos en el dibujo están muy bien hechos, elemento fundamental para situarnos mejor en la acción ya que nos induce más a la lectura. Lo que no me gusta mucho son los diseños de los personajes, pese a estar dibujados con un realismo muy notable, algunos rasgos físicos salen de lo normal o simplemente no están bien cuadrados. Tampoco importa mucho, es original y puede llegar a gustar. A mí me terminó gustando.
La portada está hecha con acuarela y resulta bastante bonita, el tamaño del tomo y la calidad del papel son muy correctos e incluso incluye páginas a color. Este manga se lo merece.
Lo mejor: La forma en la que el autor nos transmite el mensaje, es una lectura completamente interesante y nos metemos bien en situación con la vida de Saito.
Lo peor: El diseño de los personajes no convencerá a todos.




